Salmo 75

Salmo 75: «Dios es el juez; a éste humilla, y a aquél enaltece»

«Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos…»

  • Autor: Asaf
  • Género: Acción de gracias / profético
  • Temas: juicio, humildad, soberanía, tiempo de Dios
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El Salmo 75 responde a una pregunta que el creyente se hace al ver triunfar a los arrogantes: ¿quién pone a cada uno en su lugar? La respuesta es serena y firme: solo Dios, y lo hace en su tiempo, no en el nuestro. Es un salmo de gratitud anticipada por la justicia que sin falta vendrá.

Texto del Salmo 75 (versículos clave)

Gracias te damos, oh Dios, gracias te damos, pues cercano está tu nombre; los hombres cuentan tus maravillas. Al tiempo que señalaré, yo juzgaré rectamente. […] Dije a los insensatos: No os infatuéis; y a los impíos: No os enorgullezcáis… Porque ni de oriente ni de occidente… viene el enaltecimiento. Mas Dios es el juez; a éste humilla, y a aquél enaltece. Porque el cáliz está en la mano de Jehová…

Significado del Salmo 75

«Al tiempo que señalaré» (v. 2)

Dios mismo habla en el salmo y deja claro un punto decisivo: “al tiempo que señalaré, yo juzgaré.” La justicia de Dios no llega tarde — llega a su hora, no a la nuestra. Nuestra impaciencia no es un defecto del plan de Dios.

Contra la arrogancia (vv. 4-5)

A los que se “infatúan” y levantan “el cuerno” (símbolo de orgullo y poder), el salmo advierte: no os enorgullezcáis. La altivez humana es prestada y temporal.

«Dios es el juez» (vv. 6-7)

El corazón del salmo: el enaltecimiento “no viene de oriente ni de occidente” — es decir, no viene de ninguna dirección humana. Solo Dios “humilla a éste y enaltece a aquél.” Las posiciones que el mundo reparte, Dios las reordena.

El cáliz en la mano de Dios (v. 8)

Imagen sobria: Dios sostiene un cáliz de juicio. La historia no está descontrolada; está en la mano de Dios, que da a cada uno según su justicia.

Mensaje para hoy

Cuando veas a los arrogantes subir y a los humildes quedar abajo, el Salmo 75 te calma: no te toca a ti repartir la justicia, ni desesperarte por la injusticia. Dios es el Juez, y actúa en su tiempo. Mientras tanto, da gracias por anticipado, sabiendo que su nombre está cerca.

Oración basada en el Salmo 75

Gracias, oh Dios, porque tú eres el Juez y tu nombre está cerca. Líbrame de la arrogancia y de la impaciencia. Confío en que humillas y enalteces en tu tiempo justo. Esperaré en ti. Amén.