Salmo 62
Salmo 62: «En Dios solamente está acallada mi alma» — significado y reflexión
«En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación…»
El Salmo 62 es el salmo del silencio. Su palabra clave en hebreo es dumiyyah — “quietud, callado”. David lo escribió en medio de amenazas reales (probablemente la rebelión de Absalón), y su respuesta no fue gritar más fuerte que sus enemigos. Fue callar delante de Dios y esperar.
Texto del Salmo 62 (versículos clave)
En Dios solamente está acallada mi alma; de él viene mi salvación. Él solamente es mi roca y mi salvación; es mi refugio, no resbalaré mucho. ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre, tratando todos vosotros de aplastarle como pared desplomada y como cerca derribada? […] Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza. Él solamente es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré. […] Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.
Significado del Salmo 62
El quíntuple «solamente»
David repite cinco veces la palabra hebrea aj (“solamente, únicamente”). Es la clave del salmo: no hay otro fundamento. Si el alma busca calma en mil lugares a la vez, no la encuentra. Solo en Dios.
El alma que se calla (v. 1)
La traducción literal sería: “solo a Dios, silencio mi alma”. El alma agitada se queda en silencio cuando encuentra a Dios. La oración madura termina muchas veces sin palabras.
Hablándose al alma (v. 5)
David —como en el Salmo 42— se habla a su propia alma: “alma mía, en Dios solamente reposa”. Es la disciplina espiritual de darle órdenes al corazón cuando no quiere descansar.
«Derramad delante de él vuestro corazón» (v. 8)
Después de hablar del silencio, David invita a derramar el corazón. No es contradicción: primero derramar todo (con palabras, con lágrimas, con preguntas); después callar y descansar. Vaciar y luego descansar.
Mensaje para hoy
Cuando sientas que el alma no se aquieta —porque las preocupaciones se acumulan— hacé dos cosas, en este orden: derramá el corazón delante de Dios (decile todo). Y después callate. Solo en Él hay descanso real.
Oración basada en el Salmo 62
Padre, hoy derramo delante de vos todo lo que cargo: lo que me asusta, lo que no entiendo, lo que duele. Y ahora callo. Solo en vos descansa mi alma. Sos mi roca. No resbalaré. Amén.