Salmo 87
Salmo 87: «Gloriosas cosas se dicen de ti» — significado
«Su cimiento está en el monte santo…»
El Salmo 87 es un breve y sorprendente cántico de Sion. Celebra la ciudad de Dios — pero con un giro inesperado y conmovedor: enumera a las naciones enemigas de Israel (Egipto, Babilonia, Filistea) y declara que también de ellas nacerán hijos de Dios. Es un destello temprano del evangelio para todos los pueblos.
Texto del Salmo 87 (completo, abreviado)
Su cimiento está en el monte santo. Ama Jehová las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob. Cosas gloriosas se han dicho de ti, ciudad de Dios. Yo me acordaré de Rahab [Egipto] y de Babilonia entre los que me conocen… Y de Sion se dirá: Éste y aquél han nacido en ella… Y cantores y tañedores en ella dirán: Todas mis fuentes están en ti.
Significado del Salmo 87
«Cosas gloriosas se dicen de ti» (vv. 1-3)
La ciudad de Dios es amada por Él de manera especial: “ama Jehová las puertas de Sion.” Su gloria no está en sus muros, sino en que Dios la eligió como su morada. Para el creyente, Sion es figura del pueblo de Dios y de la Jerusalén celestial (Hebreos 12, Apocalipsis 21).
Los enemigos que nacen de nuevo (vv. 4-6)
Aquí está lo asombroso: el salmo menciona a Egipto, Babilonia, Filistea, Tiro, Etiopía —los grandes enemigos históricos de Israel— y dice que de ellos habrá quienes “nazcan en Sion.” Dios lleva un registro de nacimientos que incluye a antiguos extranjeros. La gracia de Dios borra fronteras: gente de todo pueblo puede pertenecer a su ciudad.
«Todas mis fuentes están en ti» (v. 7)
El salmo termina con una imagen de gozo: cantores y músicos declaran que toda su fuente de vida está en la ciudad de Dios. Pertenecer a Dios es encontrar el manantial de todo.
Mensaje para hoy
El Salmo 87 anuncia, siglos antes, una verdad central del evangelio: no importa de dónde vengas, podés nacer de nuevo en la ciudad de Dios. Por lejano o “extranjero” que te sientas a la fe, hay lugar para vos en su registro de nacimientos. Y para el que pertenece a Él, “todas sus fuentes” están en su presencia.
Oración basada en el Salmo 87
Señor, gracias porque tu gracia no conoce fronteras: gente de todo pueblo puede nacer en tu ciudad. Gracias por hacerme parte de tu pueblo, sin importar de dónde vengo. Todas mis fuentes están en ti. Amén.