Salmo 85
Salmo 85: «La justicia y la paz se besaron» — significado
«Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová…»
El Salmo 85 es una de las grandes oraciones de avivamiento de la Biblia. Empieza recordando que Dios ya restauró a su pueblo en el pasado, y desde esa memoria pide: “¿no volverás a darnos vida?” Su clímax es uno de los versículos más hermosos del salterio: el encuentro de la misericordia y la verdad, la justicia y la paz.
Texto del Salmo 85 (versículos clave)
Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová; volviste la cautividad de Jacob. Perdonaste la iniquidad de tu pueblo… Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación… ¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti? […] La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos.
Significado del Salmo 85
Recordar para pedir (vv. 1-3)
El salmo empieza mirando atrás: “fuiste propicio… perdonaste.” La memoria de las restauraciones pasadas da valor para pedir una nueva. Si Dios ya nos levantó antes, podemos pedirle que lo haga otra vez.
«¿No volverás a darnos vida?» (vv. 6-7)
El corazón de toda oración de avivamiento: “¿no volverás a darnos vida?” No se pide entretenimiento ni éxito, sino vida nueva — que el pueblo “se regocije en Dios” otra vez. Es la oración del que reconoce que la frescura espiritual se apagó y solo Dios puede reavivarla.
Cuatro virtudes que se encuentran (v. 10)
El versículo más célebre del salmo: “la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.” En el mundo, estas cuatro suelen estar en tensión —la justicia parece reñir con la paz, la verdad con la misericordia. Pero en Dios se abrazan. La tradición cristiana ve aquí un retrato del evangelio: en la cruz de Cristo, la justicia y la misericordia se besan.
Mensaje para hoy
El Salmo 85 es la oración perfecta para cuando sentís que tu fe se enfrió o que tu comunidad perdió la vida. Recordá lo que Dios ya hizo, y pedí con confianza: “¿no volverás a darnos vida?” Y descansá en el Dios donde la misericordia y la verdad, la justicia y la paz, no se contradicen sino que se abrazan.
Oración basada en el Salmo 85
Señor, tú ya nos restauraste antes. Vuelve a darnos vida, para que nos regocijemos en ti. Aviva mi corazón frío. Gracias porque en ti la misericordia y la verdad se encuentran, y la justicia y la paz se besan. Amén.