Salmo 68
Salmo 68: «Padre de huérfanos y defensor de viudas» — significado
«Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos…»
El Salmo 68 es un grandioso himno de procesión: celebra a Dios marchando al frente de su pueblo como un rey victorioso. Es un salmo de poder y triunfo, pero con un corazón sorprendente: el Dios todopoderoso es también “padre de huérfanos y defensor de viudas.” Pablo cita el versículo 18 (“subiste a lo alto”) aplicándolo a la ascensión de Cristo (Efesios 4:8).
Texto del Salmo 68 (versículos clave)
Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos… Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada. Dios hace habitar en familia a los desamparados; saca a los cautivos a prosperidad… […] Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres… Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación. […] Dad la fuerza a Dios; sobre Israel es su magnificencia, y su poder está en los cielos.
Significado del Salmo 68
El Dios que avanza (vv. 1-3)
El salmo abre con palabras antiguas: “levántese Dios” — el grito que acompañaba al arca cuando Israel se ponía en marcha (Números 10:35). Dios va al frente de su pueblo, y ante Él el mal se dispersa como humo. Pero los justos “se alegran… saltan de gozo.”
Poderoso y tierno (vv. 5-6)
El contraste más hermoso del salmo: el Dios cuyo poder “esparce ejércitos” es el mismo que se define como “padre de huérfanos y defensor de viudas.” Su grandeza no lo aleja del débil — lo acerca. Hace “habitar en familia a los desamparados.” El poder de Dios está al servicio de los que no tienen quién los defienda.
«Subiste a lo alto» (v. 18)
Versículo que Pablo aplica a Cristo ascendido (Efesios 4:8): subió victorioso y “tomó dones para los hombres” — los dones del Espíritu que reparte a su Iglesia. La victoria de Dios se vuelve regalo para su pueblo.
Mensaje para hoy
El Salmo 68 te muestra a un Dios que es fuerte y compasivo a la vez: marcha invencible contra el mal y, al mismo tiempo, es Padre de los que no tienen padre. Si te sentís desamparado, este es tu Dios: el poderoso que defiende al débil y “cada día nos colma de beneficios.”
Oración basada en el Salmo 68
Levántate, oh Dios, y dispersa todo mal. Gracias porque tu poder se inclina hacia el débil: eres padre de huérfanos y defensor de los solos. Cristo subió a lo alto y reparte dones a su pueblo. Cólmame hoy de tu bondad. Amén.