Salmo 37
Salmo 37: «No te impacientes a causa de los malignos» — significado
«No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad…»
El Salmo 37 es un acróstico sapiencial que David escribió, casi seguro, en su vejez — después de haber visto subir y caer a muchas generaciones. Es la oración del que ya entendió que la prosperidad de los impíos es temporal y la herencia de los justos es para siempre. Jesús citó el versículo 11 en las Bienaventuranzas: “bienaventurados los mansos.”
Texto del Salmo 37 (versículos clave)
No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. […] Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. […] Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.
Significado del Salmo 37
«No te impacientes» (v. 1)
Verbo hebreo al-titchar — no te calientes. No dejes que la indignación con los impíos te queme por dentro. La justicia de Dios llega; la ira humana solo arruina.
Cuatro imperativos (vv. 3-5)
Receta sapiencial en cuatro pasos:
- Confía en Jehová.
- Deléitate en Jehová.
- Encomienda tu camino.
- Confía, otra vez.
Cuando los malignos prosperen, no actúes — encomendá. Dios hará.
«Los mansos heredarán la tierra» (v. 11)
Versículo que Jesús citó textualmente (Mateo 5:5). La herencia eterna no es de los ambiciosos ni de los violentos — es de los que aprendieron a esperar en Dios.
Testimonio de la vejez (v. 25)
“Joven fui, y he envejecido”. David mira atrás y confiesa: nunca vio a Dios abandonar a un justo. La paciencia tuvo razón. El tiempo terminó dándole la razón a Dios.
Mensaje para hoy
Si te sentís impaciente porque los que ignoran a Dios parecen ganar, leé el Salmo 37 entero. No te calientes. Confía. Deleítate. Encomienda. Y dejá que Dios haga lo que vos no podés.
Oración basada en el Salmo 37
Padre, hoy no quiero impacientarme con los que hacen iniquidad. Confío en vos, me deleito en vos, encomiendo mi camino. Hacé vos lo que yo no puedo. Hazme manso para heredar la tierra y recrearme en tu paz. Amén.