Salmo 124
Salmo 124: «Si Jehová no hubiera estado por nosotros» — significado
«A no haber estado Jehová por nosotros…»
El Salmo 124 es un canto de gratitud retrospectiva: el pueblo mira hacia atrás, ve el peligro del que escapó, y reconoce que solo Dios lo libró. Atribuido a David, empieza con una frase que invita a imaginar lo que habría pasado “a no haber estado Jehová por nosotros.”
Texto del Salmo 124 (completo, abreviado)
A no haber estado Jehová por nosotros, diga ahora Israel; a no haber estado Jehová por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres, vivos nos habrían tragado entonces, cuando se encendió su furor contra nosotros. Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente. […] Bendito sea Jehová, que no nos dio por presa a los dientes de ellos. Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se rompió el lazo, y escapamos nosotros. Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra.
Significado del Salmo 124
El «si no hubiera sido» (vv. 1-5)
El salmo usa una imaginación santa: ¿qué habría pasado sin Dios? Aguas que inundan, torrente que arrastra, fieras que tragan. Reconocer de qué nos libró Dios agranda la gratitud.
«Cual ave del lazo» (v. 7)
Imagen inolvidable: el alma como un pajarito atrapado en la trampa del cazador. Y de pronto — “se rompió el lazo, y escapamos.” No nos soltamos nosotros: el lazo se rompió. La liberación fue obra de Dios, no mérito nuestro.
«Nuestro socorro está en el nombre de Jehová» (v. 8)
El mismo versículo del Salmo 121:2. El Creador del cielo y la tierra es quien socorre. El que hizo todo tiene poder de sobra para librarte de cualquier lazo.
Mensaje para hoy
Mirá hacia atrás en tu vida y nombrá las veces que escapaste por poco — y agradecé. El Salmo 124 nos entrena a ver la mano de Dios en lo que sobrevivimos. “A no haber estado Jehová por nosotros…” — completá la frase con tu propia historia.
Oración basada en el Salmo 124
Señor, si no hubieras estado conmigo, el torrente me habría arrastrado. Pero rompiste el lazo y escapé. Bendito seas. Mi socorro está en tu nombre, Creador del cielo y la tierra. Amén.