Salmo 111

Salmo 111: «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová»

«Alabaré a Jehová con todo el corazón…»

  • Autor: Anónimo
  • Género: Himno (acróstico)
  • Temas: alabanza, sabiduría, temor de Dios, obras de Dios
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El Salmo 111 es un acróstico (cada frase empieza con una letra hebrea sucesiva) dedicado a alabar las obras de Dios. Es la pareja del Salmo 112: este celebra el carácter de Dios, aquel describe al hombre que lo teme. Termina con una de las frases más importantes de toda la Biblia: “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová.”

Texto del Salmo 111 (versículos clave)

Alabaré a Jehová con todo el corazón, en la compañía y congregación de los rectos. Grandes son las obras de Jehová, buscadas de todos los que las quieren. […] Ha hecho memorables sus maravillas; clemente y misericordioso es Jehová. Ha dado alimento a los que le temen; para siempre se acordará de su pacto. […] Santo y temible es su nombre. El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos.

Significado del Salmo 111

Alabanza que estudia (vv. 1-4)

El salmista alaba “con todo el corazón”, pero su alabanza es también reflexiva: las obras de Dios son “buscadas de todos los que las quieren.” Adorar a Dios incluye observar y estudiar lo que hace — en la creación, en la historia, en nuestra vida.

Un Dios fiel a su pacto (vv. 5-9)

El salmo enumera las cualidades de Dios: “clemente y misericordioso”, proveedor, fiel a su pacto, “verdad y justicia” en sus obras. “Redención ha enviado a su pueblo.” Dios no es solo poderoso — es bueno y confiable.

«El principio de la sabiduría» (v. 10)

El versículo cumbre, repetido también en Proverbios 9:10 y Job 28:28: “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová.” La verdadera sabiduría no empieza en la información, sino en una postura del corazón: reverencia ante Dios. Quien teme a Dios —lo honra, lo respeta, lo toma en serio— ya empezó a ser sabio.

Mensaje para hoy

El Salmo 111 conecta dos cosas: alabar a Dios y hacerse sabio. Cuanto más contemplás las obras y el carácter de Dios, más crece en vos el temor reverente que es “el principio de la sabiduría.” Si querés ser sabio para vivir, no empieces por acumular datos: empezá por honrar a Dios. De ahí brota todo entendimiento.

Oración basada en el Salmo 111

Te alabo con todo el corazón, Señor. Grandes son tus obras; clemente y fiel eres tú. Pon en mí el temor reverente de tu nombre, porque ahí empieza la sabiduría. Dame entendimiento para practicar tus mandamientos. Amén.